El Abogado Empresarial

Abog. Sergio Dejesus Z.
(sdejesus@kdpabogados.com.py)

Actualmente con el crecimiento económico y empresarial que vive nuestro país, cada vez mas las empresas por medio de sus actuaciones diarias generan actos y relaciones que acarrean consecuencias legales de cualquier tipo, de ahí la importancia de contar un buen bufete de abogados especialistas en el área empresarial y específicamente en el área a que se dedica la empresa que asesora.

En estos últimos tiempos es innegable que ha cambiado el perfil del abogado empresarial. Las empresas hoy dia buscan la excelencia en la prestación de los servicios jurídicos, el empresario hoy dia no da un paso sin consultar con su abogado, lo que esta realmente correcto.

Muchas veces las empresas firman contratos, o acuerdos de todo tipo, o cualquier acto que pueda generar una consecuencia legal sin una consulta previa a su Abogado, lo cual en la mayoría de las veces produce efectos negativos, ya que no se tuvo en cuenta muchos factores legales al momento de llevar a cabo un acto jurídico. Existe una frase conocida que dice “… tener abogado es costoso, pero no tenerlo puede ser más costoso…”, que significa, que si bien le abogado para muchas personas es un gasto, lo cierto es que es una gran inversión, una inversión preventiva que se materializa al momento de consultarle algo antes de llevar a cabo un acto que en el caso de no hacerlo pueda arrojar resultados negativos para la empresa y a veces fatales.

Hay que tener en cuenta también que el abogado precautela los bienes del cliente, y lo mas importante, el buen abogado vela por la economía de su cliente, es decir, intenta en lo posible que su cliente gaste lo menos posible en cualquier ámbito del negocio.

El abogado empresarial actúa como el médico clínico, es una persona de confianza y a la cual no se le debe ocultar nada.

El abogado hoy dia tiene la obligación de especializarse cada vez mas, a modo de poder brindar un mejor servicio a su cliente, un servicio eficaz, responsable y que rehúnde por sobre todo en beneficio de la empresa. De ahí la diferencia con los demás abogados. De manera que quienes no sean capaces de soportar una alta exigencia serán remplazados por aquellos abogados con un alto nivel de profesionalismo que repercute posteriormente en una excelente asesoría legal y asistencia empresarial.

El abogado empresarial debe sentir un verdadero sentido de pertenencia por la empresa que asesora, velando siempre por los intereses de la misma y ayudando a prevenir todos los problemas posibles.

El abogado empresarial a diferencia del abogado litigante es un abogado que utiliza el derecho en forma preventiva. Para el abogado empresarial ir a juicio no es una opción, pues llegar a este resulta bastante caro e ineficiente. Si puedes librar una batalla sin ir a la guerra, tómala. Es decir, para él ir a juicio significa que no hicieron el trabajo adecuado para evitar llegar a ese paso final que resulta costoso en términos monetarios y de tiempo. El abogado empresarial trabaja tomando buenas decisiones, revisando a detalle cada caso para encontrar algo que parezca trivial y utilizarlo. Es un perfecto negociador y un gran estratega.

El abogado empresarial recibe consultas diarias de la empresa, de todo tipo. Debe dictaminar a cerca de cuestiones contractuales, elaborar contratos, revisarlos y evaluar los riesgos de las actuaciones llevadas a cabo por la empresa. Es por ello que el trabajo es totalmente preventivo, debiendo llevar a cabo monitoreos que anticipen los hechos negativos y de tal manera brindar a su cliente un asesoramiento responsable, utilizando como soporte legal todas las leyes, ordenanzas y decretos que afectan al negocio en particular.

Es fundamental consultar con su abogado antes de llevar a cabo actuaciones que puedan incidir en forma negativa para la empresa, muchas veces puede constar millones solucionarlos, sabiendo que pudieron ser evitados con una simple llamada.

 

Abog. Sergio Dejesus Z.